El libro "Los orígenes de la civilización" (título original: "The Origins of Civilization") del arqueólogo y prehistoriador Gordon Childe es una obra fundamental en la arqueología del siglo XX. El autor presenta una tesis revolucionaria sobre el surgimiento de las primeras sociedades complejas. La sinopsis del libro se centra en los siguientes puntos clave:
La Revolución Neolítica
Childe argumenta que el primer gran salto de la humanidad hacia la civilización fue la "Revolución Neolítica" 🌾. Este proceso no fue un evento único y repentino, sino una serie de cambios graduales que transformaron a los grupos humanos de cazadores-recolectores nómadas en agricultores y ganaderos sedentarios. El autor destaca que este cambio no solo fue económico, sino que también tuvo profundas repercusiones sociales y culturales. La domesticación de plantas y animales permitió el desarrollo de los primeros asentamientos permanentes, como las aldeas.
"Los Orígenes de la Civilización" (1936) de Vere Gordon Childe es una obra seminal en la arqueología y la historia, donde el autor postula un modelo materialista para el surgimiento de las civilizaciones humanas. Childe argumenta que las civilizaciones no surgieron de manera espontánea, sino a través de dos revoluciones fundamentales impulsadas por cambios tecnológicos y económicos.
La Primera Revolución: La Revolución Neolítica
Childe introduce el concepto de la Revolución Neolítica, que describe la transición de las sociedades cazadoras-recolectoras a las agrícolas. Esta revolución representó un cambio radical, ya que la domesticación de plantas y animales permitió a los humanos establecerse en aldeas permanentes. Esto condujo a un aumento de la población, a la acumulación de excedentes alimentarios y a la división del trabajo. El autor enfatiza que este proceso no fue una simple evolución, sino una transformación social y económica profunda que sentó las bases para el desarrollo posterior.
La Segunda Revolución: La Revolución Urbana
El libro luego se centra en la Revolución Urbana, que Childe define como el proceso mediante el cual las aldeas agrícolas se transformaron en las primeras ciudades. Esta revolución estuvo marcada por la aparición de una serie de características clave que definen la civilización:
La escritura: esencial para la contabilidad y la administración.
La metalurgia: el uso del bronce y el cobre para herramientas y armas.
La especialización laboral: con la aparición de artesanos, comerciantes y sacerdotes.
La estratificación social: la división de la sociedad en clases, con una élite gobernante.
La arquitectura monumental: la construcción de templos, palacios y murallas.
El desarrollo del comercio a gran escala.
Childe argumenta que estos cambios no solo ocurrieron en el Medio Oriente (Mesopotamia y Egipto) y en la cuenca del Indo, sino que fueron un proceso global, aunque con variaciones regionales. La urbanización, según su tesis, fue la culminación de los avances iniciados en el Neolítico y el motor del desarrollo de los estados complejos.
Conclusión
En resumen, Childe propone una visión de la historia humana como una serie de saltos cualitativos impulsados por la tecnología y la economía. Su modelo de las dos revoluciones (Neolítica y Urbana) proporcionó un marco teórico que ha sido fundamental para entender el surgimiento de las sociedades complejas y ha influido en la arqueología y la historia por décadas. La obra destaca la interconexión entre la tecnología, la economía y la organización social como los principales catalizadores del progreso humano.
Editorial: F.C.E ESPAÑA | 1979
Estado: Bueno | Tapa blanda con solapa.
Páginas: 291
Medidas:17X10.5cm
















